Historia del tanque de flotación
Los orígenes del
tanque de flotación datan de 1954 cuando Dr. John C. Lilly, un médico prácticamente y neuropsiquiatra que estudiaba el psicoanálisis, emprendió una investigación sobre el origen de la conciencia y su relación con el cerebro. Comenzó con muchos experimentos con diferentes tipos de
salas de flotación que evolucionaron gradualmente hasta la tecnología y comodidad de las instalaciones que tenemos hoy.
El enfoque principal de Dr. Lilly se basaba en crear un dispositivo que privara o restringiera el número de estímulos externos de modo que se pudiese analizar el cerebro y el individuo en una atmósfera de aislamiento. Inicialmente estos dispositivos se llamaron cámaras de
privación sensorial pero en los últimos años, con investigaciones que muestran un creciente entendimiento de los beneficios de la
terapia de flotación, la terminología ha cambiado a R.E.S.T. (Terapia de estimulación ambiental reducida).
Filosofía del tanque de flotación
La filosofía actual de la terapia de flotación o R.E.S.T. se centra en presentar a la comunidad la posibilidad de un modo más de recobrar aspectos de su salud física, emocional y psicológica. Existen muchas escuelas de pensamiento hoy día en medicina y psicoterapia que se orientan a enseñar a las personas el modo de controlar sus cuerpos y sus mentes para alcanzar un estado de relajación profunda. Ésta es la esencia en esta sociedad tan presionada del mundo occidental. Este nuevo concepto respecto a la necesidad de relajación profunda ha sido validado por una investigación reciente que muestra que el 80 al 90 % de las personas que acuden a un médico general lo hace por un trastorno relacionado con aspectos psicosomáticos o del estrés.
La ventaja de la terapia de flotación utilizando un
tanque de flotación es que permite a la mayoría de las personas experimentar niveles muy profundos de relajación desde las primeras etapas de esta terapia. Tiene la ventaja de que el paciente no necesita aprender ninguna técnica especial para provocar la respuesta de la relajación. Otros métodos muy útiles como la retroalimentación biológica, la auto-hipnosis, la formación autogénica, la relajación muscular progresiva o la medicación generalmente exigen un periodo de aprendizaje de la técnica específica para lo que el paciente necesita cierto tiempo y práctica para alcanzar niveles profundos de relajación, especialmente cuando el paciente lo practica por su cuenta utilizando la flotación.